Impresiones de Bangkok

Bangkok es una mezcla de todo. De edificios altos y modernos con casas precarias de chapa y madera a orilla de algunos canales que cruzan la ciudad. De grandes centros comerciales y templos antiguos. De un consumismo frenético en los miles de puestos callejeros que se instalan en cualquier lado con los altares y ofrendas que se encuentran por doquier en cada esquina. De asiáticos y de occidentales. De trenes “aéreos” y colectivos tan viejos que algunos son gratis. De cadenas comerciales muy conocidas y de parrillas en las esquinas. Bangkok es un poco de todo esto y algo más.

Llegamos a la capital tailandesa un lunes por la noche y la abandonamos el mismo día, pero una semana después. Nos alojamos en dos casas tailandesas, de un chico y una chica de couchsurfing. La primera casa estaba ubicada en un extremo de la ciudad, al norte, y la otra, en otro extremo, en el este… así que pasamos muchísimas horas arriba de varios transportes públicos. Esto hizo que después de siete días se vuelva algo cansador…

El Soi (pasaje o calle más angosta) de nuestra primera casa, en el norte de la ciudad.

El soi de nuestra segunda casa, en el este de la ciudad.



Nuestro lugar de desayuno… preparaban un shake de frutilla espectacular!

Hablando de transportes públicos… los hay de todos los tipos y calidades y esto contribuye a la mezcla que tiene la ciudad.
Hay colectivos más modernos, con aire acondicionado y otros que se «caen a pedazos» con pequeños ventiladores en el techo. Algunos de estos últimos están tan destruidos que son gratis.

Pero también hay unas camionetitas que podés viajar en la parte de atrás por menos plata que en los colectivos, aunque los recorridos son más cortos. Estas mismas camionetitas en los alrededores de la ciudad son más coloridas que en la ciudad propiamente dicha.

También tenés los taxis comunes (de varios colores, como pueden ver en la primera foto), los tradicionales tuc tuc (que suelen ser caros…) y las moto-taxi (una moto con un conductor identificado con un chaleco y un número).

Tienen trenes, metro (sólo una línea larga) y el skytrain (tren aéreo). Este último es muy moderno, cuesta más caro, pero es el medio más rápido ya que evita el congestionamiento del tránsito.

Los probamos todos!!

La ciudad estrenó hace muy poco el sistema de bicicletas, pero como en todos los comienzos de este sistema todavía hay pocos puestos en la calle. Eso sí, no vimos ninguna bicisenda…

La ciudad estaba decorada para la celebración del cumpleaños del rey (pero esto se los contamos mejor en otra entrada). Al parecer, el rey es muy querido y todos esperan ansiosos el festejo del 5 de diciembre. La imagen del rey aparece en todos los negocios, casas y oficinas. También está presente su imagen en la calle como parte de la decoración por su día. Ese mismo día se celebra en el país el día del padre.

La cantidad de lugares para comprar cosas es increíble. Hay puestos callejeros en todas partes que venden de todo. Por ejemplo, en la zona de los grandes centros comerciales también se ubican miles de puestos en la vereda que venden ropa y accesorios, además de comida.



Una manera tradicional de servir la comida… en bolsitas resistentes.

 

Si tenés hambre siempre vas a tener cerca un puesto en la calle para comer algo, desde el tradicional padthai, hasta las sopas o menjunjes más extraños. Además, si querés algo más “occidental” podés encontrar un local de 7-11 (seven eleven, una cadena estadounidense que invandió Tailandia para no irese…) cada dos cuadras.

Una costumbre muy arraigada es el consumo de café frío y jugos de fruta shake o frapé. Entonces también encontrás miles de puestos en la calle donde te venden café y jugos. Algunos están mejor puestos que otros, pero son todos ricos.

La ciudad tiene muchos mercados, que están abiertos distintos días de la semana. El mercado de Chatuchac es uno de los más grandes de Asia y es muy famoso en la ciudad. Está abierto sólo los fines de semana y se llena de turistas y gente de la ciudad. No nos pareció nada de otro mundo, pero sí es verdad que es muy grande y es casi inevitable perderte cuando lo recorrés.

La ciudad tiene muchísimos templos y, al igual que en otras ciudad de Asia, muchos altares en los negocios o en las puertas de las casas. Lo que nos sorprendió de los altares en esta ciudad es lo grande que son, ya que a veces están compuestos hasta de cuatro partes: dos altares propiamente dichos y dos mesas para las ofrendas. También es costumbre, como vimos en otros lugares, las ofrendas en la calle.

En la zona de los grandes centros comerciales hay en varias esquinas pequeños lugares de ofrenda y oración donde las personas pasan 5 o 10 minutos para rezar y siguen con su rutina cotidiana. Llama la atención el contraste por el lugar en el que se encuentran.
Una de las ofrendas que hacen consiste en collares de flores que compran en los puestitos cercanos a los altares. Esos collares se hacen con flores frescas y es increíble ver a la velocidad que los arman.

Entre los templos más conocidos se encuentran los siguientes:

El complejo de Wat Phra Kaew (también llamado el Templo del buda de esmeralda) y el Palacio real es impresionante. La entrada es cara pero vale la pena pagarla. Mientras lo recorrés no parás de sorprenderte con la arquitectura y los detalles de la decoración.
Los edificios sirvieron como sede real desde el siglo xviii hasta principios del siglo xx. La imagen del buda de esmeralda, de sólo 45 cm, es una de las más veneradas en Tailandia.

El Wat Pho y su buda acostado. En este complejo se encuentra el buda acostado, que tiene 46 metros de largo y 15 de alto, y el centro para el estudio y la preservación de la medicina tailandesa tradional.

Las “torres” de Wat Arum. Wat arum es uno de los principales templos budistas de la ciudad. Su torre más alta mide 82 metros y está rodeada por otras torres menores. La decoración está hecha con porcelana china. Para llegar es necesario cruzar el río en uno de los taxis-barcos (en este caso sólo cuesta 3 baht).

Cerca de donde se localizan estos lugares se encuentra la zona de Khao San Road. Son tres o cuatro manzanas en las que se concentran los hostels, gusthouses, restaurantes, bares, cafés, locales de masajes, de cursos de cocina tai, de cursos de taiboxing, de venta de recuerdos, etcétera, etcétera. Como no nos alojamos en esta zona sólo la visitamos dos veces, de día y de noche. No es un lugar que nos haya gustado mucho ya que uno se siente muy fuera de lo local, es como un “no lugar”: estás ahí y si no fuera por algún cartel escrito en tai podés estar en cualquier otro lugar del sudeste asiático con las mismas características. Es lindo para recorrerlo, pero no para “vivir” ahí.



Puesto de padthai (fideos salteados con huevo, vegetales y algún otro condimento), una de las opciones más baratas y ricas de la zona.

Si querés un certificadoo documento trucho… lo tenés…

La ciudad cuenta con su barrio Chino, donde se mezcla lo caótico de china con lo caótico de Tailandia. También hay varios parques en los que se puede descansar bajo la sombra de algún árbol y un río, que cruza la ciudad por el que se puede navegar en alguno de los barquitos que te ofrecen viajes por 10 o 20 baht.

El mercado flotante de Bangkok

En el medio de la semana decidimos ir a conocer el mercado flotante de Bangkok, que queda en una localidad ubicada a dos horas aproximadamente de la ciudad. Dos horas desde la terminal sur de buses, pero para llegar a esa terminal tenés una hora y pico más en colectivo. Seguimos los consejos que nos habían dado y nos fuimos a pasar la noche anterior a la localidad de Damnoan Saduak. Cuando llegamos, ya de noche, nos pusimos a buscar un lugar donde dormir y después de mucho caminar nos dimos cuenta que sólo teníamos una opción: el único hotel “barato” de todo el lugar… y allí pasamos la noche. Al otro día nos levantamos temprano para ver los primeros movimientos del mercado y sacamos algunas fotos. La verdad es que no es gran cosa y si uno tiene poco tiempo en la ciudad no vale la pena visitarlo. Es un poco más colorido que los que vimos en Vietnam, pero se nota que no es muy auténtico, ya que está armado para el turista y cuando a eso de las 9 o 10 de la mañana llegan todos los tours ves más botes con turistas que gente con productos para vender. Igual, a esa hora ya emprendimos el largo regreso.
Para recorrer el mercado nos limitamos a caminar por las “islas” y a cruzar los puentes que las unen, ya que no tenía mucho sentido pagar por el paseo en bote: se veía mejor desde las islas y los puentes que desde el agua.

En la próxima entrada, más fotos de Bangkok y el cumpleaños del Rey.  Ya está publicada la galería de fotos de Vietnam en la solapa «Fotos».

Ahora estamos en el norte de Tailandia a punto de irnos de trekking por 3 dias!! nos vemos a la vuelta.

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Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá.
También podés visitar mi blog personal o sumarte a las redes sociales.
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About Aldana Chiodi

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6 thoughts on “Impresiones de Bangkok

  1. Muy buena entrada, chicos! Y muy interesante Bangkok… sobre todo los contrastes. Me mató el tren aéreo… con la falta que hace acá. Que disfruten del trekking! Saludos.

  2. Muy linda entrada.
    Muy buena las alternativas de las camionetitas y las motos con asientos atrás,muy pintorescas por su colorido.
    Evidentemente es extremadamente abundante su población para que existan hasta colectivos gratis.
    Nosotros también,en capital,estrenamos el sistema de bicicletas,acá si hay bicisendas,aunque no muchas.
    Impresionante la arquitectura de los templos.Debe ser imponente el Buda acostado.
    No le debe haber causado mucha gracia que le sacaran fotos al personaje de los documentos truchos..
    Las fotos como siempre hermosas.
    Esos botes con frutas y verduras ¡¡espectaculares!!

    Muchos besos…

  3. Che, a Dino se lo ve muy Flaco…¿están comiendo? Y otra cosa: esta semana Macri inauguró el sistema de las bicis en Buenos Aires. Já!
    Saludetes!

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