Cómo llegar a Bocas del Toro

Mucha gente que viaja por Panamá y por Costa Rica tiene en mente visitar las playas del archipiélago de Bocas del Toro en Panamá, uno de los lugares más bellos y turístico del país centroamericano. En este enlace pueden leer nuestra experiencia en las islas y una guía con las principales excursiones para hacer. En el siguiente artículo les cotamos cómo llegar a Bocas del Toro desde Panamá y Costa Rica.

Un dato a tener en cuenta es que el archipiélago está formado por 9 islas, pero que el tráfico turístico ingresa por la Isla Colón.

 

 

EN AVIÓN

Se puede llegar a Bocas de Toro en avión desde Ciudad de Panamá:

  • Desde Ciudad de Panamá salen 4 vuelos diarios a Bocas del Toro.
  • El valor del boleto está entre los 200 y los 250 dólares.
  • La aerolínea que los opera es Air Panamá.
  • Los vuelos salen del aeropuerto Marcos A. Gelabert (PAC), en Albrook. Ojo que no salen de Tocumen (PTY).
  • Los vuelos llegan al aeropuerto de la Isla Colón.
  • El vuelo demora 1 hora.
  • Los fines de semana y los feriados suelen agregar vuelos diarios.
  • Los precios aumentan de diciembre a marzo.
  • El aeropuerto está a 2km del centro de isla Colón.
  • Para llegar a tu hotel en Isla Colón en Bocas del Toro, el taxi suele salir U$1 por persona. Si tu hotel está en el centro y no llevás mucho equipaje, podés ir caminando.
  • Si tu alojamiento está en otra isla, tendrás que ir al puerto y tomarte una lancha a la isla que sea. El puerto también es muy cerca del aeropuerto

Se puede llegar a Bocas de Toro en avión desde San José de Costa Rica:

Hay un servico que brinda la compañía Nature Air, que nosotros no utilizamos, pero sabemos de gente que durante 2018 sí lo ha utilizado. Nosotros googleamos al respecto y no encontramos info actual, ni en su sitio web ni, por ejemplo, en el sitio del aeropuerto de San José. Les aconsejamos buscar información en el momento de su viaje, por ejemplo, con una llamada al aeropuerto de San José. Vale destacar que son aviones chicos, tipo avioneta, y que el vuelo es de menos de una hora.

 

EN BUS

Se puede llegar a Bocas de Toro en bus desde Ciudad de Panamá, David o Boquete:

  • La única empresa que brinda este servicio se llama Tranceibosa y sale desde la Terminal de Albrook*.
  • El servicio tiene fama de pésimo. Solo leer los comentarios al respecto en Internet.
  • Si bien es la opción más económica, no es en absoluto la más cómoda.
  • El viaje demora por lo menos 10 horas.
  • No existe la venta online, por lo que debes dirigirte a Albrook para comprar los boletos con anticipación de al menos un día, entre las 7 de la mañana y las 6 de la tarde.
  • Al comprar los tickets debés presentar todos los documentos de quienes van a viajar. De lo contrario no te emiten el boleto.
  • El pasaje sale casi U$30 de ida y lo mismo de vuelta.
  • La demanda en feriados y fines de semana es alta.
  • El billete lo tenés que comprar a Almirante. Desde allí salen las lanchas al archipiélago.
  • El bus no entra a Almirante porque su destino final es Changuinola. Te tenés que bajar en el cruce entre la ruta a Changuinola y la calle que entra a Almirante. Los choferes saben y mucha gente se baja allí.
  • La vuelta no la podés comprar en Albrook. La podés comprar en el propio cruce o en la oficina de Tranceibosa en Isla Colón.
  • Suele haber cambios de horarios de los servicios muy frecuentemente. Aquí los teléfonos para llamar y averiguar tanto los horarios como cualquier otra cosa: en Albrook (+507) 303-6326 y en Almirante (+507) 758-3278.
  • Desde el cruce de caminos (donde te deja el bus) hasta el puerto lo mejor es ir en taxi por U$3 el viaje o por U$1 por pasajero. El precio final dependerá de la cara de turista que tengas. No te aconsejo ir caminando. Almirante no es una ciudad muy amigable.
  • Una parte del trayecto en bus es en altura y con muchas curvas.
  • Ponen el AC a niveles inceríblemente fríos. Esto es vox populi. Llevá abrigo.
  • Hay una opción aún más eterna que es ir desde Ciudad de Panamá a David y desde allí a Almirante. La ventaja es que hay más servicios (compañías de transporte y horarios) para ambos tramos y se puede combinar para que nos resulte más práctico. De Ciudad de Panamá a David hay 8 horas de viaje y desde David a Almirante 4. A esto hay que sumarle la escala. Una vez en Almirante ya es lo mismo que con el servicio directo.
  • Desde Boquete es la misma historia pues es el bus que hay que tomar es el que viene desde David.

*La terminal de Albrook es la terminal de buses y centro neurálgico del transporte de la ciudad. Para ir a Albrook, como comentamos en el post “Cómo moverse en Ciudad de Panamá“, tengan en cuenta los tiempos de viaje por la ciudad. Lo mejor es ir a Albrook en metro.

 

Se puede llegar a Bocas del Toro en bus desde Puerto Viejo, en Costa Rica.

Si de casualidad estás en el Caribe Sur de Costa Rica y tu destino es Bocas del Toro, no tiene ningún sentido que te vayas a San José de Costa Rica o a Ciudad de Panamá. Desde Puerto Viejo salen buses a Sixaloa en la frontera y, luego de los trámites migratorios, tenés que tomar un bus a Guabito, ya del lado panameño. Desde allí, otro bus a Changuinola y, desde allí, otro hasta el cruce en Almirante. En el cruce, tomar un taxi al embarcadero o al hotel según la hora. Si ya estás grande para esto y te cansó de solo leerlo, tomate un traslado directo desde Puerto Viejo a Bocas que incluye hasta la lancha, todo por unos 30/35 dólares. Vale la pena googlear un poco (cómo llegar desde Puerto Viejo a Bocas del Toro) qué empresas brindan este servicio. Incluso van a encontrar promociones por ida y vuelta muy convenientes en caso de tener que regresar a Puerto Viejo. Además hay que sumarle las tasas de frontera que, obviamente, no están incluídas en los valores de los traslados.

 

EN AUTO ALQUILADO

  • Esta es una muy buena opción que, obviamente, nos brinda una gran independencia para movernos.
  • Lo de barato o caro no cabe analizarlo porque dependerá del tiempo que nos quedemos con el auto y la cantidad de combustible que utilicemos según los kilómetros que vayamos a recorrer.
  • El auto lo podemos dejar en un estacionamiento en Almirante a U$3 diarios y cruzar en lancha (me explayo más adelante), o bien cruzar con el auto en ferry. Esta última opción es la que tomamos nosotros con un auto de Sixt y que también comentaré a continuación.
  • Cruzar el auto en el ferry es bastante más caro que dejarlo en Almirante y pagar la lancha. Pero si tu hotel está lejos del centro se te va a complicar moverte. Nosotros estábamos alojados en el Playa Tortuga Hotel & Beach Resort, a unos 4 km del centro. Si bien el hotel ofrece servicio de traslado gratuito, no nos brinda la independencia de tener auto propio. Ni hablar si viajamos con niños. Además, si bien hay servicios de transporte urbano entre los distintos atractivos de la isla, la movilidad que te da el auto propio es mucho más cómoda.
  • El servicio de ferry lo brinda la empresa Ferrybocas. En su sitio web pueden ver sus horarios.
  • Tiene 2 viajes diarios de ida y 2 de vuelta en la semana y uno solo los domingos.
  • Normalmente salen llenos y les dan prioridad a los camiones y vehículos grandes porque pagan más que un auto. Por eso es conveniente estar muy temprano en la fila.

 

CRUZAR A LA ISLA COLÓN EN LANCHA/FERRY (autos y personas)

  • Una vez en el puerto, el valor de la lancha a Isla Colón cuesta entre 5 y 6 dólares y tardan una media hora en llegar. Acá les dejo info de cómo llegar en lancha desde Almirante a Isla Colón.
  • Las lanchas salen cada media hora y tardan media hora en llegar.
  • Los traslados en lancha van desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
  • Hay varias empresas que prestan este servicio.
  • Para ir de una isla a la otra deben dirigirse a los embarcaderos y resolver los traslados para cada caso. Cada tramo entre las islas puede salir entre 6 y 12 dólares, de acuerdo con el trayecto.
  • El trayecto para cruzar el auto en ferry cuesta 35 dólares.

 

NUESTRA EXPERIENCIA DEL CRUCE EN FERRY CON AUTO (que terminó bien pero pudo haber terminado mal)

Como comenté anteriormente, nosotros cruzamos el auto en ferry. Para ponerlos en situación, las dos salidas diarias que tiene desde Almirante son: 06:30 de la mañana y 12 del medio día. Nosotros estábamos en Boquete, por lo que teníamos por delante un viaje de más de 3 horas hasta Almirante. Como nos gusta encarar la ruta bien descansados, no era una posibilidad salir muy de madrugada para, al menos, llegar al servicio del medio día, además con la posibilidad de que ya esté lleno y no poder abordar.

Nota: les cuento que no hay reservas online por lo que sí o sí hay que hacer la fila. Así y todo nos podríamos quedar afuera ya que, como también comenté, le dan prioridad a los camiones y vehículos grandes.

Decidimos, entonces, salir después de almorzar con la idea de pasar la noche en el hotel 888, que es el único que califica como tal y que van a encontrar en este pueblo. Nosotros no lo hicimos, pero pueden reservar la habitación llamando al (+507) 758-3318, sobre todo si viajan en fines de semana o feriados.

Una vez alojados, nos acercamos hasta el puerto para averiguar cómo es el “tema de la fila para el ferry”. Como corresponde a un área portuaria no es muy linda que digamos. Fuimos con el auto porque estaba oscuro, medio desolado y, la verdad, es que no nos daba confianza ir caminando y menos con Tahiel, aunque son apenas unas cuadras.

Foto satelital de Google para que se ubiquen dónde está el hotel y el puerto desde donde sale el ferry.

Lo primero que nos encontramos al llegar a la zona propiamente dicha fue el cuartel de bomberos que marqué en la foto, justo a la entrada del camino que va hacia el puerto y donde se arma la fila. Si miran en el círculo verde que marqué, se pueden ver camiones estacionados esperando.

Allí nos detuvimos para hablar con un bombero y preguntarle los detalles. Mientras estábamos conversando con él apareció un señor en bicicleta y se metió a opinar. Al menos a mí, un bombero me da confianza y si no le pidió al de la bici que no se metiera, no me pareció tan molesto. Ambos coincidían en que podíamos dejar el auto en la fila toda la noche para reservar el lugar, que no pasaba nada, que no había robos y que para regresar al hotel y a la madrugada para volver, podíamos tomar un taxi. Así y todo no nos daba confianza dejarlo ahí, porque debíamos dejar el auto cargado y porque si bien era alquilado y tenía seguros, la complicación de que nos lo abran o nos roben al menos una rueda significaba un problema para nosotros y para cualquier viajero. Decidimos avanzar con el auto hasta el final de la fila y la desconfianza iba in crescendo a cada vuelta de rueda. La calle en la que se hace la fila de noche es, literalmente, tierra de nadie (para ubicarla en la foto satelital es la que va desde el cuartel de bomberos al puerto). Ni bien llegamos, además de que el señor de la bici nos siguió, se apareció otro sujeto para decirnos que lo dejemos tranquilos, que él lo cuidaba toda la noche por U$5 o que, sino, podíamos pasar nosotros la noche en el auto como lo hacían los camioneros. Desde aquí en adelante para mí Almirante pasó a ser un pueblo de malandras y malandrines y cada cara me parecía sospechosa. No sabía a quién creerle y todos parecen estar confabulados para estafarnos. Seguro había gente honesta, pero nosotros no éramos capaces de diferenciarlos. Desde ya la opción de dormir en el auto no era viable, por lo que estaba en discusión era si el auto dormía o no allí.

Mientras conversábamos con el “cuidador de coches” se apareció un uniformado que “aparentemente” trabajaba en el puerto y nos dijo que para nada era seguro dejar el auto allí por la noche. Que sí había robos y, con cara de pocos amigos, emprendió la retirada. Si era verdad significaba que el bombero, el de la bici y el Chómpiras (supongo que conocen a los personajes de Roberto Gómez Bolaños) cuida coches estában de acuerdo en estafarnos. De hecho, el de la bici seguía sosteniendo que el guardia estaba equivocado. A esta altura no sabíamos a quién creerle y estábamos muy incómodos charlando con esta gente en un lugar que no inspiraba la menor confianza. Ahí fue que el Chómpiras, aportando un plan B, nos dijo que él nos podía guardar el lugar por los mismos U$5 y que dejemos el auto durmiendo en la puerta del hotel donde hay cámaras que se ven desde la recepción, que a las 5 de la madrugada volvamos para ocupar el lugar que él nos iba a reservar. Esa opción, sin ser razonable, era la más razonable. Aunque Aldana no quería saber de nada porque olía que algo no estaba bien. A continuación nos pidió los 5 dólares. Le dije que le dábamos 3 en ese momento y 2 cuando regresábamos a la madrugada. Aceptó y con total incertidumbre nos fuimos al hotel. Le comentamos a una vendedora de una tienda grande que está justo debajo del hotel y nos dijo que sí era normal que te cuiden el lugar.

 

Cenamos y nos fuimos a dormir. A las 04:00 de la mañana nos depertamos, cargamos el auto, subimos a Tahiel dormido en el asiento de atrás y nos dirigimos al puerto. La fila ya era mucho más larga, casi llegaba al cuartel de bomberos. Ni bien llegamos apareció corriendo el Chómpiras a reclamar su saldo y nos dijo que consiguió algo mucho mejor: que le había adelantado 10 dólares al “muchacho del ferry” para que nos haga entrar primeros y que nos pongamos en la fila adelante de todo. No le creímos nada de lo que nos decía, pero claramente estábamos en inferioridad de condiciones. Con Tahiel durmiendo atrás, todo el auto cargado y con algo de dinero encima, 10 dólares era poco dinero para mantener la paz. Aceptamos la oferta sabiendo que nos estaba cagando. Nos indicó el lugar, donde ya había otro auto, y nos dijo que nos pongamos al lado. Le dimos los 10 dólares y se fue corriendo. Total de la estafa: 13 dólares. No pasó ni un minuto que se nos acercó un señor muy bien alimentado que sí trabajaba en el ferry y nos dijo que ahí no podíamos estar. Con mi mejor cara le cuento lo que nos había sucedido. Enojado nos dice que ese muchacho no puede reservar nada y que agradezcamos que no nos robó. De nada gana nos mandó al final de la fila. A mí esto me indignó un poco y le dije que en lugar de enojarse podrían poner seguridad del ferry, que bastante caro sale, y colocar carteles que expliquen cómo es la dinámica de la fila, en lugar de dejar expuestos a los turistas a la voluntad de este tipo de personajes. Él se fue para el barco y nosotros al final de la fila.

El final de la fila era detrás de un camión, unos 50 metros antes del cuartel de bomberos, dentro de la callejuela. Debo decir que hasta que aparecieron los primeros rayos de luz, una hora después aproximadamente, envejecimos un año. Todo el tiempo mirando por los espejos con las llaves puestas esperando que aparezca el Chómpiras con un par de malandras más y nos desvalijen. Todo esto, además, para no saber si entrábamos en el barco. Cada vez que aparecía alguien las alertas se encendían. Por suerte no pasó nada y solo perdimos 13 dólares. Nos pareció barato.

Salió el bendito Sol y con él la vida del lugar. Además, llegó el empleado del ferry que organizaba el acceso. Separó a los autos de los camiones y, aunque usted no lo crea, entramos últimos. Atrás nuestro se cerró la compuerta del ferry. Si no hubiésemos entrado debíamos permancer allí, primeros en la fila, hasta el servicio de las 12 del medio día. 35 dólares y 1 hora y media después, estábamos desembarcando en el puerto de la isla Colón en Bocas del Toro.

El regreso fue mucho más light. Nos tomamos el servico de 09:30, con el ferry casi vacío y pasamos por Almirante con un sabor amargo. A media tarde ya estábamos otra vez en Boquete. Toda esta experiencia la comentamos para que lo sepan si van a cruzar en auto. Creo particularmente que lo mejor es ir a la fila a las 7 de la mañana, cuando ya se fue el ferry de las 6 y esperar a que salga el de las 12.

 

DEJAR EL AUTO EN UN ESTACIONAMIENTO DE ALMIRANTE

Otra alternativa es llegar a Almirante en Auto, dejarlo en un estacionamiento y cruzar en lancha de pasajeros. Esto lo hace mucha gente y funciona así:

Hay un par de estacionamientos, uno de ello se llama Leiza, donde unos amigos han dejado el auto y nos contaron cómo funciona. Les dejo la foto satelital para que vean dónde queda respecto del Hotel 888 y del embarcadero y, a continuación, comento al respecto.

Si googlean un poco van a encontrar experiencias de todo tipo respecto de esta opción, por lo que no me equivoqué cuando dije que es un pueblo de malandras y malandrines, pero yo voy a comentar la que nos contaron de primera mano y que resultó una buena experiencia.

El predio es lo suficientemente grande como para estacionar muchos autos. La estadía es de 3 dólares. Los autos quedan cerrados y te llevás las llaves. Si buscan fotos en la web se van a llevar una idea más acabada del lugar. Desde allí se tienen que dirigir en taxi al embarcadero o al hotel según estén en horario de tomarse una lancha o no. Nuestros amigos estaban ya fuera de horario y al llegar al embarcadero les pidieron U$70 por un servicio personalizado. Les pareció excesivo y les convenía pasar la noche en el hotel y salir temprano por 5 dólares cada uno, pero tuvieron la suerte de que justo unos locales tenían que cruzar en lancha propia y les cobaron 10 dólares por persona. Esto último es medio complicado que suceda por lo que lo mejor es calcular para llegar con tiempo de dejar el auto y poder cruzar en lanchas colectivo.

 

Si bien puede resultar complicado llegar a Bocas del Toro, vale la pena el esfuerzo para visitar sus playas.

 

Si VIAJAN A PANAMÁ, posiblemente les sea útil leer todos nuestros artículos sobre Panamá.
También pueden mirar todas las opciones de excursiones en Panamá.

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Desde 2009, junto con Aldana, decidí cambiar mi estilo de vida: dejé la ingeniería en sistemas para dedicarme solo a la magia y a los viajes. Desde ese momento disfruto de conocer y compartir otras culturas, de escribir y de llevar magia por el mundo mientras arrancamos muchas sonrisas.
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