El Muelle de las Almas en Chiloé

Uno de los lugares que más disfrutamos en nuestro último viaje a Chile fue el Muelle de las Almas en la isla de Chiloé. Más allá de la obra del artista chileno Marcelo Orellana Rivera, lo que nos resultó bellísimo fue el paisaje que recorrimos en el trayecto para llegar y la imponencia del lugar donde se ubica el muelle propiamente dicho. Por eso, hacer ese camino y conocer el Muelle de las Almas es un imperdible de un viaje por la isla de Chiloé. En este artículos les contamos algo de la historia, cómo llegar y qué hacer en este lugar que muchos llaman «mágico».

 

El arquitecto Orellana Rivera quiso materializar en un objeto una de las leyendas más conocidas de los huiliches, un pueblo mapuche del sur de Chile. Cuenta la leyenda «que los antiguos dicen que cuando una persona muere, su alma debe viajar a los acantilados de Punta Pirulil y llamar al balsero Tempilkawa, quien lo trasladará en su bote blanco de espuma hacia el horizonte y el cielo. No sin antes estar esa alma preparada y tener sus lindas llankas (piedras de colores), que cobrará el balsero como pasaje». Para conocer su obra es necesario llegar hasta Rahue (muy cerquita de Cucao) y desde allí caminar unos 50 minutos, por un sendero sin mucha dificultad y con unos paisajes bellísimos.

 

 

¿Dónde se ubica el Muelle de las Almas?

El Muelle de las Almas se ubica en la Punta Pirulil, en el centro oeste de la isla de Chiloé, muy cerca de la localidad de Cucao y del Parque Nacional de Chiloé. Por esto último, algunos turistas deciden visitar los dos lugares el mismo día (el parque nacional y el Muelle de las Almas), aunque para eso es necesario empezar muy temprano. Nosotros, como viajamos en familia y un poco más lento, solo fuimos en el día hasta el Muelle de las Almas.
El muelle se ubica en una propiedad privada, por lo que hay que pagar una entrada de 1500 pesos chilenos por persona.

¿Cómo llegar al Muelle de las Almas en Chiloé?

La mejor manera de viajar por la isla de Chiloé es en auto, ya sea propio o alquilado. Nosotros estábamos en auto y alojados en Castro, la ciudad más importante de la isla de Chiloé, y desde allí tomamos la ruta 5 hacia el sur hasta el empalme con la ruta 80, que bordea el lago Huilinco y pasa por esa localidad. Los paisajes que se observan en el trayecto son bellísimos, con un relieve ondulado cubierto de verde, algunos árboles y arbustos aislados, algún animal pasteando por ahí y casas de madera con colores.
Si no están con auto, se puede llegar en bus. Hay buses hasta Cucao desde Castro. Una vez en Cucao, pueden tomarse un bus local para llegar al inicio del camino que se hace a pie o pueden hacer dedo.

 

Si viajan en auto, cuando se estén acercando al inicio del camino que los llevará al Muelle de las Almas van a ver unos carteles que dicen que se debe abonar la entrada. Ahí mismo hay baños y un pequeño kiosco. La entrada no se las van a pedir al inicio del camino, sino que se las van a pedir más adelante. Ahí también se puede comprar el ticket sino lo hicieron antes.
Cuando lleguen al lugar donde empieza la caminata, van a encontrar dos estacionamientos para dejar el vehículo. El estacionamiento cuesta 2000 pesos chilenos.
Si viajan en bus, el bus los deja en el lugar donde inicia el camino. Y ahí mismo se lo toman para el regreso. Les recomendamos chequear los horarios antes porque pueden cambiar.

En las siguientes fotos pueden ver dónde se saca la entrada, el inicio del camino a pie y los buses (una parte) que llegan desde Cucao.

 

 

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Caminata de unos 50 minutos

Una vez que llegamos al inicio del camino solo resta dejarse llevar y recorrer el trayecto marcado. El sendero es de tierra, por lo que si hubo lluvia el día anterior, tendrá sectores con barro, por eso les recomendamos llevar zapatillas que no tengan la suela lisa. Hay algunas pendientes, pero no son muy difíciles de subir. ¡Tahiel las hizo corriendo! Claro que todo dependerá del estado físico de cada uno, pero no creemos que sea un trekking complicado. Nos cruzamos con personas de todas las edades. El tiempo aproximado es de unos 45-50 minutos, pero siempre depende del ritmo que cada uno lleve en la caminata y de las veces que se detengan a observar el paisaje o a tomar fotografías. Les recomendamos hacerlo con calma y disfrutar cada paso.

 

Una vez que se llega a la parte más alta, se puede ver desde arriba la inmensidad del océano, el Muelle de las Almas, las personas esperando su turno para tomarse la típica fotografía y se puede leer la leyenda en un cartel de piedra.
En los meses de verano, las colas para tomarse la fotografía sobre el muelle suelen ser muy largas y nos han comentado que pueden demorarse más de tres horas. Está en cada uno decidir esperar ese tiempo o no para la fotografía. Otros optan por llegar bien temprano a la mañana, cuando hay menos gente. Otra opción es visitar el lugar fuera de temporada. Nosotros fuimos en marzo y, si bien tuvimos que esperar, no fueron más de 20 minutos.

 

Cuando uno llega hay un cartel que recomienda no permanecer sobre el puente más de 2 minutos por familia o grupo de personas. Les sugerimos respetar a los que están esperando y no tomarse mucho tiempo para las fotos. Nosotros intentamos que nos saquen «buenas» fotos, pero Tahiel estaba feliz corriendo por todas partes y nos costó que se quedara quieto posando. Así que le pedimos a un chico que estaba detrás nuestro si nos sacaba algunas y quedaron las que ven a continuación. Siempre serán un buen recuerdo de ese día.

Nosotros llevamos unas empanadas y nos quedamos almorzando en un sector que encontramos con sombra, desde donde veíamos los acantilados. Si van a comer o a tomar algo allí, no olviden cuidar el lugar y regresar con la basura que generaron.
Para volver, hicimos el mismo camino, pero mucho más felices por haber visto un lugar tan lindo como este: el Muelle de las Almas en Chiloé y la imponencia del paisaje que lo rodea.

Si conocen el Muelle de las Almas en Chiloé y tuvieron alguna otra experiencia, pueden sumarla a los comentarios así los demás lectores la conocen y nos ayudamos entre todos.

 

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Si VIAJAN A CHILOÉ, posiblemente les sea útil leer todos nuestros artículos sobre la isla de Chiloé.

La Ruta de las Iglesias Patrimoniales en Chiloé.

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Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
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