La calle Defensa, un sábado

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Uno de los lugares que más quería visitar en mi regreso a Buenos Aires era el barrio de San Telmo. Elegí una calle. Fue Defensa. Un sábado. Puede parecer poco importante este detalle. Pero no lo es. Para los que nunca estuvieron en Buenos Aires, la calle Defensa, que atraviesa el Casco Histórico de la ciudad, tiene la particularidad de cambiar su fisonomía de un día para el otro. Si la visitás un sábado, ves, sentís, olés y disfrutas de unas cosas. Si la visitás un domingo, experimentas otras sensaciones. En este post, un Rincón de Buenos Aires: la calle Defensa, un sábado.

 

La calle Defensa nace en la Plaza de Mayo, en el escenario de las grandes manifestaciones sociales, culturales y políticas de nuestro país. Las primeras cuadras, con adoquines, transitan el barrio de Monserrat. Allí, además de las iglesias tradicionales como La Basílica de San Francisco (que está en remodelación desde que recuerdo) y el Museo de la Ciudad, se encuentra la Casa de la Defensa. Menciono esta propiedad de fines del siglo XVIII porque en la actualidad está refaccionada,  pertenece a Telam (Agencia de Noticias Nacional) y allí se realizan muestras artísticas. Nosotros vimos la puerta abierta y entramos. Me encanta «redescubrir» lugares. Ir a un sitio conocido, encontrar que hay algo nuevo, visitarlo, disfrutarlo, recordarlo y compartirlo. Cuando ingresamos nos encontramos con una muestra de fotografías periodísticas del archivo Telam y un trabajo artístico de Viviana Poniemam denominado «Puente de la Memoria».

«Puente de la Memoria 2011» un proyecto multidisciplinario de la artista plástica Viviana Ponieman conjuga fotografías, video e instalación ligadas a la última dictadura militar que buscan tender un puente hacia la memoria del espectador a través de la poesía de las palabras.

Allí, al final de la muestra, Viviana propone que el espectador saque «Los trapitos al sol». En las sogas donde cuelgan «los trapitos» encontramos ésto:

 

Si seguimos la ruta, nos encontramos con el Convento de Santo Domingo y la Basílica Nuestra Señora del Rosario, donde descansan los restos de Manuel Belgrano. Cuando la calle Defensa se cruza con Chile, comienzan a verse cada vez más bares, restaurantes, cafés y comercios de diseño. Pero lo más llamativo en esa esquina es la presencia de uno de esos personajes querible e inolvidables…. Mafalda.

Me sorprendió la cantidad de objetos con la imagen de Mafalda que proliferaron por el barrio en estos últimos meses. Le está peleando el puesto a Maradona… de quien ya se ven muchos menos souvenirs. Claro, que si los querés conseguir, te das una vuelta por el barrio de La Boca y los encontrás seguro.

Cuando Defensa cruza Chile entramos al barrio de San Telmo, donde las parrillas, los bodegones y los anticuarios le fueron dejando un lugar cada vez mayor a los bares, los locales de moda con lo último del diseño independiente y las grandes marcas «gastronómicas» como Freddo y Havanna.

Antes de llegar a la calle Carlos Calvo se encuentra una de las entradas al Mercado de San Telmo, cuyo cuerpo central se construyó en 1897. La entrada/salida por la calle Defensa (la que se ve en la primera foto) se inauguró en 1930. Si bien todavía conserva algunos puestos de venta de carnes, pescados, frutas y verduras, cada vez son más los que venden antigüedades y comida «al paso».

A pocos metros del Mercado de San Telmo aparece ante nuestros ojos la Plaza Dorrego. Podríamos llamarla el «centro turístico del barrio», con mucha movida tanguera, de anticuarios, artesanías, cerveza y maní, aloja a artistas callejeros, bailarines y coleccionistas. Los sábados y los días de semana tiene un aspecto diferente a los domingos. Algunas imágenes del sábado:

Hay dos cosas que no pueden faltar en Buenos Aires y, sobre todo, en San Telmo: la comida y el fileteado. Hasta los más «nostálgicos» del fileteado tratan de juntarlo con la «modernidad» y el resultado es un «wifi fileteado».

 

Pasando la Plaza Dorrego y casi llegando a la Avenida San Juan se encuentra la casa de la familia Ezeiza que en la actualidad funciona como una galería, el Pasaje de la Defensa. La casa fue abandonada por la familia en 1871, cuando una epidemia de fiebre amarilla invadió la zona portuaria de la ciudad y las familias más adineradas se mudaron hacia los barrios del norte. Recuerden, las fotos que ven a continuación fueron tomadas un sábado.

 

Cuando nos metemos debajo de la Autopista 25 de Mayo, la cantidad de negocios disminuye, pero antes de llegar al Parque Lezama quedan dos «joyas» del Buenos Aires antigüo: el Británico y el Hipopótamo, dos bares notables. Las fotos que siguen están dedicadas a mis compañeros de facultad.

 

 

Por último, una postal de la calle Defensa un sábado.

 

En unos días… Defensa los domingos. ¡No se la pierdan!

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Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
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9 thoughts on “La calle Defensa, un sábado

  1. Cuando era chico mi madre me contaba que en algunas puertas o ventanas de casas de San Telmo quedaban aun pintadas unas cruces que indicaban que en esa propiedad había fallecido gente de fiebre amarilla. Esta era una manera de tratar de frenar el contagio. Yo personalmente nunca pude observar las mismas. Alguien las vio?

  2. Muy bueno!! Excelente la visita a defensa!!! Es un lugar que siempre se encuentran cosas no vistas, uno puede pasar horas recorriendo e investigando objetos que disparan recuerdos en todo el tiempo!!!

  3. El Británico, quien durante la guerra se llamó «Bar Tánico» , con su pecera para las parejitas que iban a tomar el té. Hermoso bar, hermoso barrio… como siempre muy buen post ! Besos

  4. Me encanto la descripcion que hiciste de la calle Defensa.
    El centro hay que recorrerlo todos los dias y vas a descubrir un pasiaje muy distinto cada dia.

  5. …y si miran para arriba, por Defensa, a pocos metros de Humberto I, en el 1137 está «La Casa del Bandonéon», con su cartel fileteado, colgado del balcón, y de la que soy asiduo concurrente y colaborador.

  6. Muy lindo y con algunos cambios, se adoquinaron calles que volvieron a tener el sesgo anterior, se instalaron farolas y se recuperaron frentes de casas tradicionales, la movida es sorprendente

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