Land Art o el arte en la naturaleza (visita al Bosque de Oma)

–¿Están sin auto? –nos preguntó la señora de información turística de la localidad de Gernika.
–Sí. –le respondemos.
–¡Entonces van a tener que caminar! –dijo con los ojos bien abiertos, tomó un mapa, una lapicera y nos indicó el camino. –No les conviene ir en bus hasta Kortezubi porque desde ahí el camino a Basondo es algo peligroso para hacerlo a pie. Vayan hasta Arteaga y desde la plaza central tomen un camino que los deja directo en Besondo, donde empieza el sendero para llegar al bosque pintado. Es más tanquilo y el paisaje es hermoso. –nos dio el mapa y nos dijo “suerte”.

La señora no se equivocó porque en el camino nos vimos rodeados por imágenes como estás…

12-59

12

12-7

El objetivo era llegar al Bosque de Oma o bosque pintado, una obra del artista Agustín Ibarrola que forma parte de la nueva corriente de arte contemporáneo conocida como Land Art (aunque no es tan nueva porque las primeras obras se realizaron en la década de 1960). Esta corriente utiliza como base los elementos de la naturaleza y su objetivo es alterar el paisaje, con un fin artístico. De esta manera, el paisaje pasa a ser un nuevo espacio de exposición, fuera de los circuitos comerciales.
Para nosotros fue toda una sorpresa conocer esta rama artística y saber que estábamos muy cerca de una de estas obras. Por eso, decidimos llegar hasta donde se encontraba.
El Bosque de Oma se ubica en la Reserva Natural de Urdaibai, en el país vasco, y para visitarlo debemos caminar 2,5 kilómetros desde Basondo. Ese no era el problema. El problema era que había que llegar a Basondo. Decidimos hacerle caso a la señora que tan amablemente nos asesoró en el puesto de información turística y nos tomamos un bus a Arteaga. Desde allí, emprendimos un caminata de casi 3 kilómetros hasta el punto de inicio del sendero.

Algunas imáganes del camino desde Arteaga hasta Basondo.

12-4

12-6

12-8

12-9

12-13

Frente al restaurante Lezika se encuentra el cartel que da inicio al sendero hacia el bosque. Es un sendero con bastante pendiente, pero se soporta. Dino hizo el mayor esfuerzo y Tahiel iba como un rey…

 

12-15

12-14

12-16

12-20

Cuando paramos a hidratarnos y a descansar, Tahiel también lo hizo. El viajerito caminó un buen tramo y en subida!

12-18

12-19
Después de este camino, llega el último tramo de unos 250 metros con una pendiente hacia bajo bastante pronunciada. Allí ya no se puede llevar el cochecito del bebé y hay escalones para que sea más fácil el trayecto.

12-21

12-22

12-23
Y todo el esfuerzo vale la pena cuando nos adentramos en un bosque colorido que invita al visitante a concentrarse en el paseo, las formas, las figuras y los colores. En 1982, instalado en su caserío del Valle de Oma, Agustín Ibarrola decidió dedicarse a realizar estas intervenciones en la naturaleza. Los troncos de los árboles se convirtieron en lienzo y comenzó a plasmar distintas figuras. Primero solo utilizaba el blanco y las líneas rectas. Luego, con el tiempo, fue agregando otros colores y formas. Así fue como durante dos décadas fue plasmado figuras relacionadas con los sentimientos, con el hombre y con la sociedad.

12-37

12-38

12-50

Una de las cuestiones más interesantes de esta obra es que para lograr ver las figuras completas es necesario ubicarse en determinados lugares. Esos lugares están indicados con flechas amarillas en el suelo y con números para poder identificar las figuras en el mapa. Muchas veces, al mirar un tronco, solo vemos una línea o una mancha de un color que “no nos dice nada”, pero si nos alejamos y miramos ese mismo tronco desde otra perspectiva, junto a los otros troncos, podemos apreciar la figura completa. Esto es lo que lo hace mágico. Porque no solo es posible identificar las figuras que cuentan con un punto de observación, sino que uno puede perderse por el bosque y descubrir muchas otras, tantas como la imaginación permita.

La primera obra que te recibe es un beso. Podés verlo “junto o separado”, de acuerdo a donde te pares.

12-24

12-25

Indicaciones de los puntos para observar las figuras.

12-36

Algunas imágenes más de este bosque que para nosotros fue toda una sorpresa descurbrir. Cada vez estamos más convencidos de esa frase que dice que todos los días se aprende algo nuevo… a veces son actitudes, a veces son ideas, a veces son lugares, a veces son enseñanzas y, a veces, son bosques pintados y la existencia del land art.
En algunos casos tratamos primero de fotografiar los árboles desde un punto en que no se ve la imagen y, luego, desde uno que se pueda observar el dibujo completo.

12-29

12-30

12-32

12-34

12-45

12-44

12-43

12-47

12-54

12-52

12-3-2

Después de estar un buen rato entre los árboles, de darle la mamadera a Tahiel (donde toca la hora, toca!), de jugar con las imágenes de los árboles y con las piedras del suelo, emprendimos la caminata hacia el valle de Oma y hacia Basondo nuevamente. Fueron otros tantos kilómetros de regreso, que a pesar del cansancio disfrutamos muchísimo. El cielo estaba nublado, corría una brisa fresca, el aire se sentía puro y estábamos haciendo la salida en familia. Estábamos disfrutando de la Magia en el Camino.
Si andan por esta partecita del mundo, no dejen de descubrir la magia encerrada en este bosque.

 

12-35

12-5-2

12-12

 

12-55

12-58

 

¿Te gustó el post? Te invitamos a compartirlo y a sumarte con un Me Gusta en la página de facebook de Magia en el Camino. También te esperamos en twitter acá. Gracias!

¿Ya conocés nuestro libro de viajes? Se llama “Magia es Viajar” y cuenta nuestras vivencias por Asia, África, América y Europa. Es una producción independiente y con tu compra nos ayudás a seguir con todo lo que implica Magia en el Camino. Para sumarte hacé click aquí.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

¿Cómo llegar al Bosque de Oma o Bosque pintado?

Al Bosque de Oma se llega a pie desde Basondo. Para llegar a Basondo:
– En auto se debe tomar primero la ruta BI-635 para luego tomar la BI-2238, que une las localidades de Gernika y Lekeitio. En esa carretera, antes de llegar a Kortezubi, hay una desviación a la derecha con un cartel que dice “Cuevas de Santimamiñe. Hay que tomar ese desvío que es la carretera BI-4244 y seguir hasta el restaurante Lezika. Allí se puede dejar el auto y emprender el sendero.

– En tren, hay que tomar el Euskotren hasta Gernika. Desde Gernika se puede tomar un bus hasta Kortezubi o hasta Arteaga y luego, caminar hasta Basondo. Nosotros lo tomamos hasta Arteaga como nos indicaron y valió la pena, ya que el camino desde Kortezubi es ruta sin banquina y peligroso para caminar por ahí. Los trenes son muy buenos. Pueden ver los horarios en este link.

– En bus, pueden tomar desde el Bilbao el bus que hace el recorrido hasta Lekeitio por los pueblos (no el que dice “por autopista”) y bajarse en Kortezubi o Arteaga, para llegar a Basondo a pie. Pueden ver los horarios de Bizkaibus en este link.

– En este link pueden descargar el mapa del Bosque de OMa donde se encuentra la ubicación de 47 figuras.

– No olviden llevar agua y calzados cómodos.

– La pendiente del camino se puede subir sin problemas. Eso sí, casi los 2,5 km es en “subida”. Luego, los últimos 250 metros son en “bajada”. Como es una bajada pronunciada, hay escalones. Por eso dicen que no es apto para sillas de bebés. Pero si tienen un carrito que no pese tanto y se pueda plegar bien, lo pueden llevar. Otra opción es dejarlo antes de bajar esos últimos metros y, si vuelven por el mismo lugar, lo recogen al final de la visita.

– Para no subir esos 250 metros que se bajaron, se recomienda que la salida sea por el camino que está detrás de la parte de los árboles pintados con “ojos”. Allí verán un letrero que indica la distancia a Oma y a Basondo. Así, habrán llegado nuevamente al restaurante dando una especie de círculo a la zona. Muchos no ven ese cartel y realizan el camino inverso para llegar al estacionamiento del restaurante.

¡Buen viaje!

Seguime en:

Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá.
También podés visitar mi blog personal o sumarte a las redes sociales.
Aldana Chiodi
Seguime en:

3 thoughts on “Land Art o el arte en la naturaleza (visita al Bosque de Oma)

  1. Muy lindo pero también te comento que Agustín Ibarrola hizo los cubos de la memoria ( de piedras ) el el pueblo de Llanes en el borde del mar Cantábrico en Asturias
    besos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.