Ideas y consejos para viajar en familia

Viajar en familia no tiene por qué significar «hacer un viaje largo» o hacer un «viaje lejos», los beneficios de salir de casa con los peques van mucho más allá de eso. Puede ser un fin de semana a 50 km de donde vivimos, que tendrá los mismos efectos. ⠀
Hace un tiempo, escribí un artículo con 7 motivos para viajar con niños, pero seguro que hay muchos más. A continuación les dejo un resumen y luego, una lista con ideas y consejos para viajar en familia. Es una propuesta que hice en Instagram hace unos años y me pareció buena idea publicarla también en el blog. 

Motivos para viajar en familia, ¿cuál sumarías?

Como les dije más arriba, acá un resumen de los motivos, pero pueden leer el artículo completo y sumar su parecer.

  • TIEMPO DE CALIDAD. Viajar en familia nos permite compartir más tiempo de calidad con los chicos. Sobre todo, si los papás y las mamás no están presentes en gran parte del día a día de sus hijos. ⠀
  • MAYOR INDEPENDENCIA y SOCIALIZACION. Claro que depende de la personalidad de cada peque, pero en general, viajar los hace más independientes y más sociales. Tahiel es una máquina de relacionarse con todo el que se le cruza.⠀
  • ES DIVERTIDO. Más allá de que es más cansador que viajar solo o en pareja, es muy divertido. Sobre todo si los adultos nos dejamos sorprender con sus ocurrencias y nos prendemos en sus juegos.⠀
  • UNA GRAN MANERA DE APRENDER. Estamos convencidos de que lo que más aprenden los chicos es lo que experimentan, lo que ven. Y los viajes son una experimentación constante. Observan, preguntan, exploran, respetan.⠀
  • LOS HACE MÁS FLEXIBLES Y ADAPTABLES. El hecho de estar en otros lugares, de cambiar de cama cada cierto tiempo, de conocer gente diferente, etc. los hace más flexibles y adaptables.⠀
  • NOS ENSEÑAN A NOSOTROS. Aprendemos a mirar con otros ojos, aprendemos a no ser prejuiciosos (porque ellos no lo son), aprendemos a ser más creativos para inventar juegos o hacerles propuestas diferentes y aprendemos a disfrutar de otras cosas.⠀
  • SE DISFRUTA LA VUELTA A CASA DE OTRA MANERA. No sé a ustedes, pero para nosotros “volver” ya no es lo mismo que antes.

    VIAJAR CON NIÑOS ES MÁS AGOTADOR QUE VIAJAR SOLOS, PERO NO VIAJAR TAMBIÉN LO ES
    (yo prefiero agotarme viajando)

Ahora sí, los consejos para viajar en familia que recopilo en este artículo. Espero que no lo sientas muy extenso y ojalá te sirvan.

Cambiar el chip, el principal consejo para viajar en familia

Para mí, «cambiar el chip» es ASIMILAR/ACEPTAR que los viajes serán distintos y DISFRUTAR de esos cambios. Que los viajes sean distintos no quiere decir que sean peores ni mejores, son simplemente diferentes. ⠀
Así como cuando nos convertimos en mamá/papá toda nuestra vida cambia (sí, ya sé, es una frase hecha, pero es así), cuando decidimos hacer un viaje en familia, nuestra vida viajera también cambia. ⠀
Ya no vamos a tener esa «libertad viajera» de decidir qué hacer, cuándo, cómo, dónde y por qué. Pero vamos a disfrutar de muchas otras cosas.
Por eso, el primer consejo/idea que siempre damos cuando nos preguntan sobre viajar en familia, sobre todo en los primeros años, es que lo primordial es cambiar el CHIP. Entender que serán viajes diferentes.
Debo confesar que, para mí, no fue fácil hacerlo. Me sentía desorientada, me costó más de lo que esperaba. Tenía muchas expectativas en la nueva forma de viajar y pensaba que no iba a ser tan diferente. Pero me equivoqué.

En los primeros viajes de mi vida d.T (después de Tahiel) no encontraba los momentos ni los espacios para, por ejemplo, escribir, trabajar en el camino, documentar el viaje o tomarme esos pequeños minutos de descanso en un café o en una librería. Y eso me frustró bastante. Cuando entendí que era así, que podía disfrutar de otras cosas y que podía buscar opciones para reencontrarme con esos momentos, pude cambiar el chip y disfrutar de verdad. ¡Y me encanta!

Tus necesidades no son las de ellos

Desde el momento en que entendimos el real significado de esta frase, toda nuestra vida cambió. La viajera y la no viajera. Es algo que si uno logra aplicarlo siempre, los niveles de conflictividad bajan a grados insospechados. Parece simple y sencillo, pero a veces no lo es tanto. Los adultos no dejamos de ser seres humanos. ¿Qué significa entender que tus necesidades no son las de ellos? ⠀

Estábamos en Purmamarca. Queríamos dar una vuelta por el pueblo y visitar el mercado de artesanías. Además, yo quería sentarme a tomar algo, porque tenía frío y hambre. Pero Tahiel se encontró con una amiga del camino y se puso a preparar té. Tomaban ellos y le daban de probar a todos los que pasaban por la galería comercial. «¿Ese petardo rubio es tuyo?», me preguntó una señora mareada de verlo a Tahiel ir y venir sin parar.

Mi necesidad en ese momento era sentarme en un café a repararme del frío y comer algo, porque ya habían pasado muchas horas de nuestro almuerzo. Sus necesidades eran jugar con esa nena. Si nosotros nos enojábamos, le exigíamos que venga al café, le gritábamos para que se apure o no lo dejábamos jugar, lo único que íbamos a generar era el típico berrinche. En cambio, si entendíamos que él quería jugar un rato con la nena, él solo iba a dejar de jugar y venir a merendar con nosotros. Y eso fue lo qué pasó.⠀

No te voy a decir que nunca nos enojamos o que nunca interponemos nuestras necesidades a las de él, pero tratamos siempre de ponerlo en práctica. Ya saben, esto de la maternidad/paternidad es un constante aprendizaje y negociación.⠀

Respeta sus tiempos

Parece obvio que en los viajes en familia tenemos que estar atentos a los tiempos de comidas y de sueño de los niños. Pero es fundamental que, además, respetemos sus tiempos de entretenimiento y juego. Y, también, esos tiempos en los que quieran estar solos, sobre todo si ya son más grandes.

«Te vas a conocer las plazas de todos los lugares que visites», me dijo una amiga antes de nuestro primer viaje con Tahiel y tuvo mucha razón. En todos los lugares que visitamos, una de las primeras cosas que hacemos es buscar la plaza o el parque infantil más cercano. Cuando nos aloja una familia y vive cerca de una plaza, se nos ilumina la cara.

Es que el simple hecho de tener un parque cerca es garantía de distracción, juego y nuevos amigos para Tahiel (y de un poco de descanso para nosotros).
Es el día de hoy que Tahiel se acuerda, por ejemplo, de la plaza que teníamos a una cuadra del departamento que habíamos alquilado en Río de Janeiro, a la que íbamos todos los días.

Está un poco movida la foto, pero vale para mostrar que no importa la hora del día ni la tormenta que esté por venir: un parque con juegos es un parque con juegos.

Hazlos partícipes en el ANTES

En un viaje, como en otras actividades, contarles a los chicos qué va a pasar, a dónde vamos a ir o qué vamos a ver (más allá de que después las cosas cambien, porque siempre cambian) es fundamental para que ellos se sientan integrados y reciban esa cuota de seguridad que, en algunos casos, necesitan.⠀
⁠Por eso, les compartimos algunas ideas para hacerlos partícipes del viaje ANTES de viajar. ⠀

  • Leer libros de viajes para niños y guías con curiosidades.⁠ Por ejemplo, antes del viaje a Nueva York leímos una sobre curiosidades que nos encantó y que llevamos a la ciudad.⠀
  • Si son más pequeños, usar libros con stickers o ilustrados. ⁠Antes de ir a Misiones, usamos uno con stickers de las selvas del mundo
  • Mirar películas acordes a cada edad.⁠ Antes de ir a Río de Janeiro vimos la película Río. ⠀
  • Si son más grandes, mirar documentales según el destino.
  • Mirar mapas y atlas juntos.⁠ Esto lo hacemos aunque no viajemos y es una de las propuestas de actividades para Viajar desde casa.
  • Armar parte del itinerario con ellos.⠀
  • Preguntarles qué les gustaría hacer, según el destino y una lista de propuestas que ustedes les enumeren previamente.⠀

Hazlos partícipes en el DURANTE

Algunas ideas para que los chicos también se sientan partícipes del viaje en el durante.

  • Usar los mapas. Tahiel ya va solo a pedir los mapas a los puestos de información (algunos los usamos y otros quedan para el diario). Los miramos juntos, marcamos algunas cosas y él identifica los dibujos (los mapas ilustrados son los que más nos gustan).
  • Conversar sobre la película o el libro que vimos o leímos en casa, pero en el lugar indicado (en el real).
  • Visitar algún lugar que ellos quieran.
  • Hacer, todos los días, actividades para chicos. Esto se relaciona con uno de los puntos anteriores donde hablábamos de respetar sus tiempos. Pero más allá de la plaza, está bueno pensar cada día algo para ellos. Claro que hay destinos más y menos propensos para eso, pero siempre se le puede buscar la vuelta.
  • Hacerles preguntas. Este es un consejo para fuera de los viajes también. Pregunten qué sienten en cada lugar, si les gusta, por qué, si harían esto o lo otro.
    Como adultos conocemos a nuestros hijos, pero puede ser que a medida que van creciendo haya aptitudes o preferencias que ellos no siempre manifiestan, por eso, el ambiente de las vacaciones es ideal para conocerlas y fomentarlas. .
  • Incentivarlos a relacionarse con la gente local (algunos no necesitan mucho incentivo, pero otros puede ser que sí, y ahí cada adulto sabrá qué hacer según cómo sea su niño o niña).
  • Dejarlos que hagan cosas por su cuenta. Acá también se mezcla lo viajero con lo no viajero. Montessori decía que «cualquier ayuda innecesaria en un chico, es un obstáculo en su aprendizaje y desarrollo». Y estamos de acuerdo. 
  • Buscar propuestas que incluyan juegos pensados para los niños. Por ejemplo, en la siguiente foto estamos en el Alcazar de Sevilla con un mapa y un audio guía pensados para ellos.

Hazlos partícipes en el DESPUÉS del viaje en familia

La mejor manera que encuentro de hacerlo partícipe después del viaje es a través de los diarios de viaje. Si me lees desde hace tiempo saben de mi debilidad por los diarios de vida/viaje. Los hago y escribo desde mis 11 años cuando me quedaba con la linterna en la carpa mientras todos querían dormir. Algunos los llaman art journal, otros scrapbook o smashbook… pero yo hago un poco de cada cosa y con los pocos materiales que consigo. ⁠

Me fascina hacerlos. Es mi conexión a tierra y me gustaría dedicarle mucho más tiempo que el que le dedico (ya llegará). A veces no sé si los sigo haciendo por Tahiel… o por mí… 🤔. Es que como no solo incluyo cosas de viaje, sino de su día a día, a veces es también como una bitácora de su infancia, de mi “ser mamá” y un diario de familia. Ojalá que de grande disfrute leerlo.

Pueden empezar solo pegando algunas fotos y sacando flechas de la foto con algunas palabras. Después, todo fluye. Los domingos nublados y frío son un buen momento para empezar! En este enlace les dejo algunasideas para preparar un diario de viaje o de vida para niños.

 

Adáptate a cada edad. Todo pasa.

No es lo mismo viajar con un bebé chiquito, que usa el fular, que duerme cuatro o cinco siestas por día; que con un bebé de un año y medio que camina y corre; o con uno de dos y medio o tres que ya te dice lo que quiere o lo que no quiere y no usa más el cochecito (ni duerme la siesta).

Cualquiera puede entender que no es igual viajar con uno de siete u ocho que ya puede decir que todo le aburre o con un adolescente que no quiere dejar el celular de lado o prefiere irse a la playa con un amigo. No es lo mismo viajar con un niño que es tranquilo, que se queda varios minutos sentado a la mesa de un restaurante o que puede viajar en bus sin volverse (o volverte) loco, que con un niño de personalidad mucho más inquieta.⁠

Por lo tanto, no son las mismas preocupaciones cuando viajas con un bebé, donde vas a estar más pendiente por la logística de la comida y los pañales, que cuando viajas con uno más grande que te vas a preocupar más por llevarle o inventar juegos y actividades para entretenerlo.⁠

Como padres, el mejor consejo es ADAPTARNOS a CADA EDAD y saber que TODO PASA. ⁠
Es un buen consejo para los viajes y fuera de ellos. ⁠
Con el tiempo, tienen más independencia y participan cada vez más del viaje. Opinan, escuchan, proponen. Y es bueno escucharlos. ⁠

Todas las edades son buenas para viajar con niños

¿Cuál es la mejor edad para viajar con niños? Es algo que nos preguntan mucho y por eso escribimos este artículo sobre las mejores edades para viajar con niños. Creemos que todas las edades son buenas, porque las sensaciones y momentos que viven quedan grabadas para siempre. Si hilamos un poco más fino, podemos encontrarles cosas “positivas” y “negativas” a cada una de las edades.

En el artículo hicimos unos «pro» y «contra» de cada etapa por las que nosotros pasamos como familia viajera. Ahora, Tahiel está por cumplir 8 años y yo no veo la hora de organizar viajes como a Egipto, Islandia, Japón o Namibia con él. Sé que los va a disfrutar de otra manera y que va a aprender un montón. ¡Qué ganas!

Si bien dicen que entra en la etapa esa en que puede preferir hacer otras cosas con amigos que viajar con su familia, yo creo que si los motivamos desde antes (por ejemplo, venimos leyendo cuentos que transcurren en Egipto), ellos se enganchan. ⠀

Cualquier destino es bueno para viajar en familia

Si te preguntan cuál es el mejor destino para viajar en familia, ¿qué respondés? Nosotros, dos cosas:⁠⠀

  •  Tenés que viajar a los lugares que a vos, como adulto, te interesan. Y adaptar a tus hijos e hijas a esos lugares, sobre todo si son pequeños y no están en la edad de sumarse a la elección del destino.⁠⠀
    ¿Por qué? Porque si vos como adulto estás bien y feliz, ellos también lo estarán. Acordate que las vacaciones son para pasar tiempo de calidad en familia, desconectarse y disfrutar. ⁠⠀
    – Si amás la playa, no te vas a ir a los ríos de las sierras porque te dicen que es más tranquilo para los más peques.⁠⠀
    – Si amás las sierras, las montañas y hacer senderismo, no vas a ir 15 días a tirarte en la playa, porque te dicen que es lo mejor para ir con niños pequeños. ⁠⠀
    – Si sos fanática/o de las ciudades, no te vas a perder de conocer una gran ciudad porque te dicen que con chicos es complicado. ⁠A nosotros nos decían que no vayamos a Nueva York con Tahiel de 4 años y fue uno de los mejores viajes.⠀
  • La segunda se relaciona con perderle el miedo a ciertos destinos. Todos los destinos son buenos para viajar en familia. Salvo algunos lugares por cuestiones coyunturales o estructurales que nos exceden, los demás siempre son buenos. Claro que debemos informarnos (hoy en día es muy fácil hacerlo) y adaptarnos a cada uno, pero si tomamos los recaudos necesarios, podremos ir sin problemas. ⁠⠀
    Siempre hay que usar el sentido común, ya sea en viajes de adultos solos o en familia.⁠⠀
    Piensen:⁠⠀
    – en todos los países hay niños.⁠⠀
    – vayas donde vayas vas a encontrar sitios más seguros que otros.⁠⠀
    – muchas cosas que nos asustan de otros destinos es solo porque no conocemos cómo son en realidad. ⁠⠀

Asumí que los planes van a cambiar en un viaje en familia

La pileta climatizada de ese hotel en Uruguay se veía tentadora. Los planes eran perfectos. Habíamos terminado de almorzar, Tahiel había dormido un poco de siesta y nos disponíamos a conocer la pileta antes de la merienda. Llevamos todo lo necesario, entramos y no había nadie. Mejor, imposible.

Pero a los cinco minutos llegó una familia con dos nenes de unos 9-10 años. Mientras ellos se preparaban para tirarse al agua, nosotros le sacábamos algo de ropa a Tahiel para meterlo por primera vez en una piscina climatizada. Estábamos acercándonos al borde del agua cuando en ese preciso momento los nenes se tiraron a la pileta haciendo «bomba» y un ruido ensordecedor para los oídos de Tahiel lo hicieron saltar y pegarse el susto de su corta vida.

Se puso a llorar, no quiso ni acercarse al agua y nos tuvimos que ir. Nos quedamos con las ganas de ese momento. ⁠⠀
Al otro día volvimos a intentarlo. Esta vez no había «niños en la costa» y apuramos los trámites para meternos antes de que llegaran. Bajamos al agua despacio y «nadamos» relajadamente. Tanto se relajó que se quedó dormido como ven en la foto. ⁠⠀

Fue nuestra primera lección en el primer viaje con Tahiel, por eso me gusta contarla. En todo viaje los planes pueden cambiar. En un viaje con niños o niñas, los planes seguro cambian.⁠⠀

Por eso este #consejoparaviajarenfamilia se relaciona con los anteriores: asumir que esos planes que hicimos para visitar un museo pueden no gustarles, que esas actividades que con tanto trabajo preparamos pueden aburrirlos, que esa plaza a la que íbamos a ir puede estar cerrada o que el día de playa lo tengamos que cambiar por una peli en la cama. Asumir eso con humor nos va a permitir disfrutar igual (y hasta mejor) del viaje. ⁠

Diviértanse mucho

Uno de los mejores consejos que puedo compartir: que se diviertan con sus niños y niñas. ⁠⠀
Aprovechen los viajes, porque es el momento donde los adultos solemos estar más relajados, pero no lo limiten solo a eso. Hay que tratar de divertirse siempre, porque crecen más rápido de lo que uno puede creer/querer/imaginar. ⁠⠀
Ríanse.⁠⠀
Háganse cosquillas.⁠⠀
Inventen cosas.⁠⠀
Preparen pequeña bromas.⁠⠀
Sueñen cosas lindas.⁠⠀
Compartan.⁠⠀
Y hagan de cada viaje (ya saben que no importa si es corto, largo, cerca o lejos) un recuerdo divertido.⁠⠀

Haz oídos sordos

“Haz lo que quieras, igual hablarán mal de ti”, decía una calcomanía en mi carpeta del secundario junto a una foto del Indio Solari y no sé cuántos recortes de diario más. Es una frase que siempre recuerdo. Hagas lo que hagas, siempre alguien lo va a ver mal. Y, lo peor, es que te lo va a decir. O lo va a decir a tus espaldas.⁠⠀
Desde que entramos en el mundo de la mapaternidad no paramos de escuchar las campanas “de lo que está bien y lo que está mal”, como si hubiera una única manera de hacer las cosas y como si todas las familias fueran iguales. Como creemos que cada familia es “un mundo”, con sus circunstancias que cada uno conoce, y que trata de hacer lo que puede dentro de lo que quiere, tratamos de hacer oídos sordos sobre los gurúes de la maternidad/paternidad.

Bueno, si vas a VIAJAR EN FAMILIA PASA LO MISMO: que si vas a Disney, a un all inclusive o a una ciudad grande; si vas a la playa o a la montaña; que si viajás por muchos días o por pocos; si llevás carrito o hacés solo porteo; que si le das leche de fórmula o teta; si lo hacés caminar mucho, que si duerme en cualquier cama, que si se enferma… y así podría seguir.

Por eso, el consejo es que hagas oídos sordos a todas aquellas críticas que te dicen sobre viajar con los más peques sin saber o que opinan solo como una crítica. ⁠⠀
Claro que uno puede escuchar experiencias, consejos o hasta sugerencias bien hechas (¡nosotros intentamos darlas!), porque de la experiencia ajena se aprende, pero el problema es cuando todo llega en forma de crítica que solo resta. ⁠⠀
Y, si me permiten, creo que es un consejo para aplicar en la vida en general. Por algo lo tenía en esa carpeta del secundario, durante mis años más “rebeldes”. Hacé lo que vos pienses que está bien (claro que sin perjudicar a otros) y no esperes a que todos te aprueben, porque eso no va a pasar.⁠⠀


Viajá con tu familia a dónde vos sientas que vas a estar bien y de la manera

que a vos te guste.⁠⠀

 

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  1. DOCUMENTACIÓN y TRANSPORTE.
  2. ALIMENTACIÓN y ALOJAMIENTO.
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  4. EQUIPAJE.
Aldana Chiodi
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About Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida. Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá. También podés visitar mi blog personal o sumarte a las redes sociales.

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