Viajar con niños: desafío Tahiel en Nueva York

PRIMERA PREMISA

Estoy convencida de que las ciudades son lugares muy interesantes y divertidos para pasear con los niños. Pero, claro, depende de los adultos hacer que eso suceda.

Puede ser cansador si las intenciones de los adultos son recorrer la ciudad como si los niños no estuvieran, pero les aseguro que si se ponen a su altura y disfrutan la ciudad desde su mirada, hay muchas opciones. Creo que la ciudad es un escenario ideal para explorar, para aprender a mirar con otros ojos, para desarrollar el sentido del olfato y del tacto, para inventar historias y juegos. Una de las cosas que más me gustan de las ciudades es la convivencia de distintos “mundos” en un solo lugar. Y descubrir esos “mundos” con los niños puede ser muy divertido. Sino, miren nuestra experiencia de exploración urbana en las Jane´s Walk de Buenos Aires.
Una de las actividades “urbanas” sobre la que más nos preguntan es cómo hacemos cuando queremos visitar un museo. Y siempre respondemos lo mismo: vamos con Tahiel. ¡Qué mejor lugar para despertar la curiosidad de un chico que en un museo! Además, desde hace un tiempo, todos los grandes museos (y algunos más chicos también) tienen actividades muy interesantes para la familia. Por eso, siempre recomendamos mirar la web del museo antes de visitarlo. ¡Ya tenemos varias actividades programadas en los museos de Nueva York! Porque seguimos nuestro propio consejo y las fechas de nuestras visitas coincidían con esas actividades.
Pueden leer nuestras experiencias en Museo con y para niños.

 

SEGUNDA PREMISA

Todos los niños pequeños son inquietos, curiosos y sociales.

Sí, es verdad. Pero estoy convencida de que hay distintos grados. No quiere decir que sean “mejores o peores” (esas pavadas que algunos plantean), simplemente que tienen distintos ritmos y personalidades. Tahiel es de los que tiene una vuelta más. Es hiperactivo, hipercurioso e hipersociable.
Por lo menos, por ahora.
Hay niños pequeños que caminan dos o tres cuadras de la mano de un adulto y otros, por ejemplo, que se quedan sentados en un restaurante/café durante una hora, porque se entretienen todo ese tiempo con alguna pintura o librito. Tahiel no. Eso solo lo engancha unos minutos. Después, necesita “moverse”.
Como ejemplo vale el trayecto de siete cuadras desde nuestra casa hasta la de los abuelos, que demora una media hora: no logramos que camine de la mano ni una cuadra (salvo excepciones, clara, que disfrutamos muchísimo) y por eso casi siempre usamos el monopatín (un gran aliado desde que dejó el carrito). Además, se sube a todas las rampas de los edificios, a todas las escaleras de las casas, a todos los canteros de los árboles; contamos los autos rojos, jugamos a no pisar las líneas de las baldosas y hacemos carreras hasta las esquinas. Saluda a todos los vecinos, le pide permiso a todos los dueños de los perros para saber si puede tocar a los animales y le pregunta “¿Qué estás haciendo?” a la persona que justo está haciendo algo poco “normal” para él.
Y así, hasta llegar.
Cuando llegamos yo ya estoy agotada y él, feliz.

Entonces, si junto estas dos premisas, nos surge un gran desafío: TAHIEL EN NUEVA YORK.

Queremos disfrutar y conocer Nueva York con un niño como Tahiel. Y queremos que él también lo disfrute. ¿Qué mejor manera que hacerlo jugando? Como quiero demostrar (y demostrarme) que se puede lograr disfrutar de una gran ciudad con niños, acepté el desafío. Sé que no es fácil y que implica mucho trabajo y presencia nuestra, pero nos gusta la idea y esperemos poder cumplirlo y tentar a otras familias para que se animen a vivir las ciudades con los niños.

  • No se trata de pensar el viaje solo para los niños o solo para los adultos.
  • No se trata solo de parar a jugar unas horas (aunque, claro, que es fundamental y es uno de los primeros consejos que siempre damos).
  • No se trata solo de intercalar actividades para los niños y para los grandes (otro consejo muy recomendable).

Es más que eso. Se trata de vivir la ciudad juntos. De explorarla. De saber que si hoy no se pudo conocer un monumento o un museo no importa, porque hicimos una lista enorme de objetos color amarillo y así miramos otros rincones de la ciudad. Se trata de JUGAR. 

¿Cómo será el desafío?

Le preparé a Tahiel una MOCHILA EXPLORADORA con todos los elementos que ven en la imagen. El solo hecho de tener “su mochila exploradora” ya es un juego y está ansioso por usarla.
Además de los objetos, le armé 30 fichas con actividades para hacer mientras paseamos (si funcionan bien, quiero diseñarlo mejor para subirlo a la tienda). La idea no es forzarlo, sino proponerle la actividad en el momento indicado. Si se engancha, mejor, sino, se guarda para otro día. Estoy convencida de que todo pasa por proponerles cosas.
Algunas actividades son generales, para hacer durante todo el viaje y en cualquier momento. Otras son más puntuales, como las que están pensadas para hacer en el Central Park o en el Barrio Chino.

Justo el modelo de nuestras mochilas que ven en la primera foto intenta mostrar el significado de viajar. Viajar es… explorar, observar, probar, atesorar, recordar y disfrutar, entre otras acciones. Todo lo que le proponemos a Tahiel en este desafío. Pueden adquirir la mochila (sin los objetos) en nuestra tienda Viajá Jugando.

 

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Además, llevo el cuaderno donde iremos armando su diario de viaje. Otra actividad que amo hacer (le preparo a Tahiel diarios de vida/viaje desde que nació) y ahora que él es más grande, me ayuda. Es una muy buena idea para hacer a la noche (sino caen rendidos de sueño) y rememorar lo hecho durante el día.
Pueden leer Cómo preparar un diario de viaje para niños (y no tan niños) con algunas ideas.

Los 4 diarios de Tahiel (el del primer año falta en la foto).

 

 

Los invitamos a seguir el #TahielenNYC en las redes. Vamos a subir algo del día a día en instagram (si no amigamos con las famosas stories) y en Facebook.

 

Tan convencidos estamos de que se puede, que en nuestra Guía para viajar a Buenos Aires en familia armamos varias páginas con curiosidades y actividades creativas para que los chicos se acerquen y disfruten de la ciudad. Pronto, esperamos poder publicar el cuadernillo solo con las actividades, pero será a la vuelta.

 

 

 

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Aldana Chiodi
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Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá.
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