Algunos consejos PRÁCTICOS para viajar con bebés y niños pequeños

En el post anterior les compartimos 10 consejos generales para viajar con niños. En esta oportunidad queremos compartirles algunos consejos prácticos para viajar con bebés y niños. Es decir, algunas de esas cosas puntuales que a lo mejor ni se nos ocurrieron porque nunca antes estuvimos en esa situación. Hay muchas más en nuestras guías y consejos para viajar con bebés y niños (como cosas relacionadas con el equipaje, los pañales, los documentos, etcétera), pero en este post quisimos rescatar algunas ideas especiales. Todo lo que escribimos está basado en nuestra experiencia y puede suceder que algunos de estos tips no les sean útiles o queden fuera de la edad de sus hijos. En cada caso, aclaramos para qué edades está pensado, aunque como todos los padres sabemos, muchas cosas son impredecibles en esta tarea de la maternidad/patermidad.
¡Ojalá les sean útiles y los pongan en práctica!

Buenos viajes en familia!

La cajita mágica

La bauticé con este nombre porque para mi hizo magia. Una caja de plástico con algunos compartimentos (se suele conseguir en los bazares de todo tipo). Llenamos cada compartimento con algo que a los chicos les guste (si es “sano”, mejor). Por ejemplo, yo le pongo dos tipos de cereales que a Tahiel le gustan, unas pasas de uva, algunos pedazos de una galletita dulce y, a veces, algunos confites. ¡Listo! Tenemos un objeto que los entretiene, los alimenta y ellos sienten como suyo.
En un primer momento solo lo pensé para el viaje en avión, pero me di cuenta que la podía usar y me podía “salvar” en muchas situaciones más. Por ejemplo, en el traslado en el carrito (tengan en cuenta que cuanto más grandes son, menos tiempo quieren permanecer en el carrito porque quieren caminar y hay momentos en los que necesitas ir más rápido que el ritmo que ellos llevan andando) o mientras tenemos que esperar en algún sitio o, simplemente, cuando tiene hambre y todavía no pudimos llegar a comer o no está lista la comida. Claro que esto último hay que regularlo para que después no dejen de comer.
Muy recomendable también para los viajes en auto.

 

 

Las cosas frías o “al natural”

Desde que Tahiel nació lo acostumbramos a comer y a tomar sus alimentos a una temperatura ambiente (y, a veces, fría). ¿El motivo? Si estamos de viaje no siempre vamos a conseguir un lugar para calentar la mamadera o la comida. Comer los alimentos calientes es una costumbre. Los bebés vienen sin costumbres, por lo tanto, lo primero que le vayamos dando será a lo que se acostumbrará. Esto nos salvó en muchas situaciones, sobre todo con la leche de fórmula, cuando Tahiel tomaba mamadera. Con solo conseguir agua mineral a temperatura ambiente (que se consigue en cualquier mercado) ya teníamos el problema resuelto. Sino es posible esto, tienen que tener en cuenta este tema para organizar la comida/bebida del día. No tengan vergüenza en entrar a los restaurantes o bares para pedir que le calienten la leche o la comida. El problema que nosotros encontramos con esto es que en muchos casos la calentaban más de la cuenta.

 

Dos compartimentos

Siguiendo con la comida, una vez que ya comen (sobre todo antes del año o año y medio, porque después suelen comer cualquier cosa) es buena idea tener un recipiente con dos compartimentos: uno para la comida tipo papilla y otra para la fruta o postre. Puede parecer algo obvio o no tan importante, pero no lo es tanto. Cuando estamos de viaje tenemos que economizar el espacio y esto es una buena manera de hacerlo. Nosotros no lo tuvimos en todos los viajes y en algunos nos hubiera venido muy bien tenerlo.

 

Heladera portatil

Si tu bebé/niño todavía no come lo mismo que los adultos, puede ser muy buena idea llevar una de estas pequeñas valijas, que son como heladeras portátiles y conservan la comida un tiempo considerable. Es ideal para los días de excursiones o para los días de paseo por la ciudad en los que no vamos a regresar por varias horas al lugar donde nos alojamos.

 

Nylon (Un pedazo de nylon rectangular)

Ustedes se preguntarán para qué lo pueden necesitar. A nosotros nos fue muy útil en dos situaciones. La primera fue para poner debajo de la sábana en las casas de familia donde dormíamos, cuando Tahiel todavía usaba pañales. Una cosa es en un hotel, que pueden cambiarte la sábana al otro día, pero otra cosa es cuando dormís en casa de extraños (a través de, por ejemplo, couchsurfing) o en casa de algún amigo o conocido.
La otra situación es para usar en la bañera/ducha de los baños, sobre todo compartidos. Si uno viaja en auto, puede llevar una bañadera plegable para los bebés. Si van a hoteles, pueden averiguar previamente si son kidfriendly y preguntar si tienen bañadera para bebés o niños pequeños. Si ya son un poco más grande se pueden bañar parados, aunque la ducha suele no gustarles mucho al principio. Si son bebés pequeños hasta podemos bañarlos en la pileta del baño o pedir una palangana. Pero puede pasar que no consigamos nada de esto y que estén en una edad intermedia entre ser bebés y ser “grandes”, entonces, poder poner el nylon en el suelo de la ducha es una solución. No apoyan su cuerpo en el piso y los podemos bañar sentados.
Además, si es lo suficientemente grande (no ocupa mucho lugar si lo doblamos bien), puede ser muy útil para los días de lluvia. Muchos carritos tienen su plástico para la lluvia, pero muchos otros no. Además, en algunos casos, suele ser pesado y ocupar bastante lugar.

 

 

Cinta

Hay una edad en que los chicos tienen una atracción especial por los enchufes. Por eso, cuando llegamos a algún lugar, ya sea hoteles o casas de familias, es una buena idea (sin que los chicos nos vean) hacer una revisión de los enchufes del lugar y taparlos con cinta. Como no siempre en el lugar habrá cinta, no está de más llevar la nuestra. Recomendamos las llamadas “cintas de pintor” para no arruinar los artefactos o paredes. Además, podemos llegar a necesitarla para otra cosa.

 

Pequeña linterna y/o luz de posición

Si bien uno suele llevar una pequeña linterna en los viajes (o usar la que viene incorporada en algunos celulares), en un viaje con bebés y niños puede ser fundamental. Tanto para encontrar un juguete perdido, como para iluminar el lugar en el que dormimos y no despertar a las demás personas, por ejemplo, si dormimos en casas de familias. También podemos usarla para hacer juegos nocturnos si estamos acampando. Pero además, la luz de posición puede resultar muy útil si los peques están en la edad en la que algunos no quieren dormir a oscuras o se levantan al baño de noche (y no conocen el lugar).

 

Bolsas de nylon pequeñas

Para poner los pañales sucios. Para juntar la basura que generemos en un trayecto o en un paseo por un parque o ciudad. Para guardar la comida o, por ejemplo, paquetes de galletitas que nuestro bebé/niño deja por la mitad. Para poner la muda de ropa sucia si se la cambiamos en el camino. Y para muchas cosas más que “surgen” casi sin darnos cuenta.
Si llevan algunas tipo ziploc, que se cierran con la barra, mejor.
Muchas personas, también usan estas bolsas para separar la muda de ropa de los chicos. Por ejemplo, ponen en cada bolsa, un pantalón o bermuda, una remera y ropa interior. De esta manera tienen todo más organizado en el equipaje. Pero sobre esto les contamos mejor en la guía sobre equipaje. 

 

Videos offline, que les gusten 

Esto parece obvio, pero no lo es tanto. Muchas veces nos confiamos en que vamos a tener conexión a internet todo el tiempo y no siempre es así. Si bien Tahiel no mira mucha “pantalla”, hay veces en que distraerlo un poco con su película preferida o con videos de su música es la única forma de que se quede unos minutos tranquilos. Como siempre decimos, la tecnología, en cualquiera de sus formas, es una herramienta y depende de cada uno cómo la use para que sus resultados sean “buenos” o “malos”. Por eso, llevar “bajado” en algún dispositivo películas, series o dibujos que a los chicos les gusten es una buena idea. A nosotros nos salvó en un viaje de varias horas en bus.

Viajar con bebés/niños pequeños implica:

  • Tener paciencia. Mucha paciencia. (Digamos que un poco más que en casa).
  • Entender que tenemos que cambiar el chip. Ya no somos uno o dos, somos tres o más. Ya no vamos a contar con el tiempo (y la libertad) que teníamos antes.
  • Que todo lleva más tiempo del que pensaste. No hay prisa. Lo que antes se hacía en un día, ahora es en dos. Lo que se hacía en dos horas, ahora en cuatro. No quieras hacer más de lo que se puede.
  • Que, inevitablemente, los planes cambiarán. (Si ya suelen cambiar cuando viajas sin chicos, con ellos, cambian más).
  • Adaptarse y respetar los tiempos y gustos de los chicos, tanto en el sueño y la comida, como en los JUEGOS. (Cuando sean más grandes habrá tiempo para negociar, se engancharán más con el destino, propondrán actividades, etcétera).
  • Saber que son vacaciones. Relajate. No te enojes si las cosas no salen como las pensaste.
  • Aprender todos los días a disfrutar de otras cosas. El tiempo de las vacaciones es ideal para disfrutar en familia de actividades que durante el año no podemos hacer. No lo desperdiciemos en cosas sin sentido.
  • Siempre recordar el primer punto. ¡Buen viaje!

 

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Aldana Chiodi

Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida.
Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá.
También podés visitar mi blog personal o sumarte a las redes sociales.
Aldana Chiodi

About Aldana Chiodi

Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y aprendíz de fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo y la nueva vida que elegí junto con mi compañero y amor: La libertad es un viaje de ida. Si querés saber más sobre mi historia podés leer acá. También podés visitar mi blog personal o sumarte a las redes sociales.

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