Visita al Parque Nahuelito (o ¿dónde está el tiranosaurio rex?)

La noche anterior mis papás me había dicho que íbamos a ir al Parque Nahuelito, un lugar que me iba a gustar mucho. Pero como siempre me dicen lo mismo, no sabía con qué me iba a encontrar. En el desayuno del día de la visita me dijeron que se trataba de un parque temático de dinosaurios, con la mayoría de las réplicas en tamaño real. Si bien no soy súper fanático de los dinosaurios, siento que cada día me gustan e interesan un poco más. Tengo algunos libros sobre el tema, un rompecabezas y mis papás me dicen que tengo “aliento a brontosaurio” cuando me levanto (porque uno de los libros que a veces leemos cuenta la historia de un brontosaurio que no se quiere lavar los dientes). Como me gusta cada vez un poco más ya tengo mi preferido: es el tiranosaurio rex.
Así que, desde que llegamos al Parque Nahuelito, yo empecé a preguntar por el tiranosaurio rex. Pero mi ansiedad se vio frenada por Poroto, el guía del parque, que no solo supo frenar mi ansiedad, sino la de otros 10 o 15 niños como yo. Poroto es de esos personajes entrañables que hace que siempre quieras quedarte y conocer un poco más del lugar.

El parque se recorre en una caminata guiada donde se frena en las distintas especies de dinosaurios. Cada vez que frenábamos para una nueva explicación yo preguntaba por el tiranosaurio rex y Poroto me miraba y yo me callaba. Tuvimos buen feeling desde el inicio (y creo que me tomó cariño), porque escuchaba atento todos mis comentarios y, entre una réplica de dinosaurio y la otra, tomaba mi mano para caminar juntos. Tengo una atracción especial con los guías, siempre nos hacemos buenos amigos.

 

“Si tiene patas largas, brazos cortos, boca grande, dientes filosos y cara de loco, ¿qué es?”, preguntaba con voz fuerte y “cara de loco” Poroto, para que los chicos respondiéramos al unísono: “¡¡Carnívoro!!” Y esos eran los momentos de las explicaciones que más me gustaban y me hacían reír. Cuando llegamos a la última parte del recorrido, Poroto me buscó entre los nenes y me dijo “¡Tahiel! Ahí está el tiranosaurio rex!” Y yo me puse feliz.

 

Al final del recorrido, Poroto nos sacó varias fotos para que después podamos elegir una (o varias) y comprarlas de recuerdo.
Yo me voy a quedar siempre con el recuerdo de Poroto y del tiranosaurio rex.

 

 

A unos 1500 metros del parque se ubica uno de los puntos panorámicos del Circuito Chico. No dejen de visitarlo y disfrutar de estas hermosas vistas.

 

Información práctica

El Parque Nahuelito se ubica en el camino a Colonia Suiza, en la Ruta 77, km. 24,500 del Circuito Chico (a 1500 mts. del punto panorámico).
El colectivo 10 tiene parada en la puerta, pero no tiene muy buena frecuencia, por eso les recomendamos consultar previamente los horarios porque cambian en verano (ponen refuerzos). El colectivo se paga con la tarjeta SUBE. El costo del pasaje desde Bariloche puede ser de 16 o 23 pesos (según dónde se lo tomen).

Durante el verano está abierto todos los días y la primera visita guiada es 11.30. Por los horarios de invierno y los precios de las entradas, consulten en la web del Parque Nahuelito o en su fanpage de Facebook.

¿Te gustó el post? Te invitamos a compartirlo y a sumarte con un Me Gusta en la página de facebook de Magia en el Camino. También te esperamos en twitter acá y en Instagram acá. Gracias!

¿Ya conocés nuestro libro de viajes? Se llama “Magia es Viajar” y cuenta nuestras vivencias por Asia, África, América y Europa. Es una producción independiente y con tu compra nos ayudás a seguir con todo lo que implica Magia en el Camino. Para sumarte hacé click aquí.

Tahiel
Seguime en:

Tahiel

Soy Tahiel, el tercer integrante de Magia en el Camino. Soy muy nuevo en esto del blog y las redes sociales, pero ya tengo mi propia columna. Espero que les guste!
Tahiel
Seguime en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *